¿Por qué suena fuerte?
La Orinoquía suena fuerte porque está viva. Porque cada río, cada sabana y cada voz que la habita compone una sinfonía que sostiene el equilibrio del país. Es el territorio donde el agua nace, fluye y regresa; donde la producción y la naturaleza aún pueden convivir sin excluirse.
Suena fuerte porque resiste. Frente al ruido del olvido y la transformación desmedida, la Orinoquía se mantiene como un recordatorio de lo esencial: que el desarrollo solo tiene sentido si preserva la vida que lo hace posible. Aquí, la conservación no es una utopía, es una práctica diaria hecha de acuerdos, ciencia y esperanza.
Y suena fuerte porque aún puede cambiar su destino. Escucharla es entender que el futuro de Colombia también depende de este paisaje inmenso y generoso. Es un llamado a actuar, a unir fuerzas y a reconocer que protegerla no es solo una causa ambiental: es un acto de país.
Un territorio vital
La Orinoquia concentra 5,3 millones de hectáreas de sabanas inundables, donde los pulsos de inundación sostienen la biodiversidad, productividad y regulación hídrica.
530.000 personas viven en sabanas inundables, donde la gestión cotidiana del territorio incide directamente en su conservación.
Biodiversa pero frágil
+ de 1.000 especies de peces de agua dulce registradas en la cuenca del Orinoco, una de las más diversas del mundo.
+ de 700 especies de aves en la Orinoquía colombiana, incluidas aves acuáticas y migratorias.
Cerca de 200 especies de mamíferos, muchas dependientes de sabanas, bosques de galería y humedales.
Culturas resilientes
Los pueblos indígenas gestionan 9,8 millones de hectáreas de la Orinoquía a través de figuras de resguardo, como forma de gobierno propio y preservación de sus sistemas de conocimiento.
ALBERGA 222 reservas naturales de la socuedad civil, es la expresión de una cultura de conservación impulsada desde actores locales. 1 cada 6 RNSC de colombia se encuentra en la Orinoquía.
El 55 % del uso agropecuario del suelo es para la ganadería. Las prácticas culturales tradicionales asociadas, como los cantos de trabajo de llano, en 2017 fueron declarados Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO.
un paisaje en acelerada transformación
48 % de LA OFERTA NACIONAL DE arroz se produce en la Orinoquía.
46 % de la PRODUCCIÓN NACIONAL DE palma de aceite se concentra en la región.
LA EXPANSIÓN AGRÍCOLA TIENE impactos crecientes sobre agua, suelo y biodiversidad.
Reto Aventura Orinoquía:
Cuando el territorio habla en primera persona
Una región suena fuerte cuando habla con su propia voz.
Por eso, Reto Aventura Orinoquía no es solo una serie de videos: es una expedición narrativa que le pone rostro, acento y emoción al territorio.
Expedición Orinoquía
Mauro se adentra en la segunda cuenca más biodiversa del planeta. Explora rituales ancestrales y despliega paisajes que conectan los Andes con la Amazonía.
El agua, aventura y vida
El cocodrilo del Orinoco es protagonista. La serie explora su rol ecológico en una región que concentra el 32 % del agua dulce del país.
Safari llanero
Una expedición para avistar a los “cinco grandes” de la fauna llanera: anaconda verde, garzón soldado, jaguar, cocodrilo del Orinoco y chigüiro.
Trabajo de llano
Una mirada íntima a la cultura ganadera, los cantos de vaquería y las prácticas sostenibles que protegen tanto al ganado como al ecosistema.
Cuadrillas de San Martín
Una fiesta que lleva siglos narrando la identidad llanera a través de la danza, la ficción histórica y el cuerpo en movimiento.
Orinoquía, ¿realidad o leyenda?
Un cierre emotivo con historias de orgullo, arraigo y futuro en las voces de quienes cuidan y habitan el territorio.