Orocué, reescribiendo una nueva Vorágine

Inspirada en La Vorágine de José Eustasio Rivera, Orocué se levanta como un destino donde la literatura se cruza con la naturaleza. Sus ríos, sabanas y calles guardan historias de exploradores, poetas y llaneros que dieron forma a la identidad cultural de la Orinoquía. Hoy, este municipio es un punto de encuentro entre turismo, arte y memoria, un lugar donde el paisaje se convierte en narrativa viva y cada atardecer parece sacado de una página del clásico literario colombiano.

El origen Saliba, relato sonoro de Orocué

El paisaje sonoro de Orocué recoge las voces, y actividades que hoy a través de la memoria literaria invita a pensar otros futuros posibles.

CortuOrocué, un turismo comunitario y natural

El paisaje y la literatura están hechos para recorrer los lugares que inspiraron La Vorágine. Al reencontrarse con la sabana y el río, surge una lectura a la luz de los desafíos ambientales actuales. Aquí el turismo permite reescribir la historia, recuperar la memoria y traer nuevas formas de bienestar para su población.

Otras historias

Crónicas, perfiles y voces que nos recuerdan por qué debemos escuchar a la Orinoquía.

Un territorio ancestral donde diez pueblos indígenas lideran la protección de sus sabanas, aguas y conocimientos tradicionales.
El nuevo parque nacional del Llano: 68 mil hectáreas que protegen jaguares, sabanas y el patrimonio natural de la Orinoquía.

TNC Colombia