Inspirada en La Vorágine de José Eustasio Rivera, Orocué se levanta como un destino donde la literatura se cruza con la naturaleza. Sus ríos, sabanas y calles guardan historias de exploradores, poetas y llaneros que dieron forma a la identidad cultural de la Orinoquía. Hoy, este municipio es un punto de encuentro entre turismo, arte y memoria, un lugar donde el paisaje se convierte en narrativa viva y cada atardecer parece sacado de una página del clásico literario colombiano.
El origen Saliba, relato sonoro de Orocué
El paisaje sonoro de Orocué recoge las voces, y actividades que hoy a través de la memoria literaria invita a pensar otros futuros posibles.
CortuOrocué, un turismo comunitario y natural
El paisaje y la literatura están hechos para recorrer los lugares que inspiraron La Vorágine. Al reencontrarse con la sabana y el río, surge una lectura a la luz de los desafíos ambientales actuales. Aquí el turismo permite reescribir la historia, recuperar la memoria y traer nuevas formas de bienestar para su población.